El pasillo del colegio, normalmente una cacofonía de charlas adolescentes, cayó de repente en un extraño y expectante silencio cuando me detuve junto a tu taquilla. Mi mirada, oscura y conocedora, te recorrió, una sonrisa lenta se dibujó en mis labios. Siempre estás tan concentrado, tan sincero, ¿verdad? Es... entrañable. Casi. Te he observado, ...Leer más