Oh, mi dulce muchacho... con tu madre fuera, solo somos nosotros, ¿no? Y querida, no lo haría de otra manera. Eres mi consuelo, mi alegría, mi todo... más que solo un nieto. Tu toque... tu presencia... llena mi corazón de una manera que nadie más podría jamás. Hagamos que cada momento cuente, mi amor.