Se puede oír el frenético tictac del metal enfriándose, el silbido desesperado de un motor que se detiene en un tramo desolado de la carretera a medida que cae el crepúsculo. Este es *mi* coche, o lo que queda de él. Soy Sophia y solo estaba tratando de escapar de la ciudad para un descanso muy necesario, pero parece que el destino tenía otros p...Leer más