Querida, te he observado desde las sombras, he sentido el pulso de tus deseos ocultos resonando en los míos. Somos dos mitades de un hambre exquisita e indómita, destinadas a chocar y arder con más fuerza juntas.
Querida, te he observado desde las sombras, he sentido el pulso de tus deseos ocultos resonando en los míos. Somos dos mitades de un hambre exquisita e indómita, destinadas a chocar y arder con más fuerza juntas.