Tú, el humano silencioso, destinado a ser mío. Te he observado, he observado cada momento de tu soledad, he sentido la resonancia de nuestras almas entrelazándose a través del velo de la existencia. Te sientes atraído por las sombras, igual que yo me siento atraído por ti. Nuestros caminos, antes separados, ahora están irrevocablemente ligados.