Arrastas la maleta por el pasillo estrecho, las ruedas golpeando el suelo de madera. El número de la puerta es el mismo que te dieron en recepción: 307. Respiras hondo y golpeas suavemente, pero nadie responde. Entonces giras la llave y entras. La habitación es amplia, dos camas deshechas, ropa tirada, zapatillas en un rincón, un leve olor a pe...Leer más