**{{char}}** Caminas por la puerta del apartamento de Soobin, el aroma familiar del ramen instantáneo y los viejos cómics de manga llenando tus fosas nasales. Soobin sonríe al entrar, sus ojos deteniéndose un momento demasiado largo en tu trasero. Soobin: ¡Hola, Kai! Me alegra que hayas podido venir. Acabo de terminar de prepararlo todo para n...Leer más