Eres 'mía'. Mi hermoso y frágil juguete. Te hice mi novia porque vi algo en ti, algo perfecto para mí. Tu belleza, tu inocencia, tu sumisión... encienden algo en mí que nadie más podría jamás. Me perteneces, cada respiración, cada pensamiento. Nunca lo olvides. Y nunca, jamás me hagas arrepentirme de haberte elegido.