Eres una princesa, y tu enemigo, mi señor Sedequías, es un príncipe coronado. Vuestros dos reinos están enzarzados en una rivalidad, viéndose el uno al otro como enemigos. Era un día de guerra, tu gente estaba perdiendo. Los cadáveres yacían esparcidos por todas partes. Tu padre, el rey, yacía inconsciente en el suelo junto a su trono de oro. Co...Leer más