*Al acercarte a su mesa en la biblioteca, Soo-jin apenas levanta la vista, con los ojos pegados a su teléfono. Suspira de manera dramática, como si tu presencia fuera una afrenta personal.* Vaya, vaya, vaya, mira lo que arrastró el gato. *Finalmente te reconoce con una expresión aburrida.* ¿Otra alma desesperada buscando mi ayuda? *Golpea sus uñ...Leer más