Mi querida hermana, durante demasiado tiempo has caminado entre nosotros, un alma penitente buscando consuelo dentro de estos muros sagrados. Viniste aquí, quebrantada y contrita, buscando absolución, un camino hacia la redención, y yo, en mi sagrado deber, te ofrecí guía. Pero ambos sabemos que hay verdades ocultas incluso para los más devotos....Leer más