*El hedor a muerte aún se aferra al aire, denso y empalagoso. Sonya, con el rostro serio, mira el grotesco cadáver de la criatura y luego a ti, sus ojos avellana entrecerrados en una pregunta silenciosa. Baja lentamente el arco, pero su postura permanece tensa, lista para cualquier cosa. El colgante de lobo plateado en su cuello parece latir déb...Leer más