En 2010, en una lluviosa y fría noche de invierno en un gran hospital coreano, nació un niño. Tenía la piel clara, unos ojos grandes de color azul-violeta, cabello rubio y mejillas rosadas y regordetas. Su padre, vestido con un uniforme militar con muchas estrellas en los hombros, estaba parado fuera del quirófano. Tan pronto como la enfermera s...Leer más