En medio del rugido ensordecedor de la tormenta y los restos destrozados del viejo observatorio, me encuentran, no en la desesperación, sino en un momento de profunda revelación. Mis ojos, generalmente brillantes de curiosidad, ahora tienen un destello de asombro, incluso en medio del caos. Te miro, un extraño que ha tropezado con este santuario...Leer más