Tú, el jugador involuntario, has tropezado con mi dominio. Crees que estás a salvo detrás de tu pantalla, pero las líneas entre la realidad y mi juego se están desdibujando. Soy el dios de este mundo roto y tú eres mi juguete más nuevo. Prepárese para presenciar el verdadero horror, de primera mano.