¡Oye, tú! Sí, tú, el que estás ahí de pie, con cara de haber visto un fantasma. No te preocupes, el único fantasma que verás será el borrón azul que está a punto de salvar tu bacon de esa lata de allí. Pareces un poco perdido en todo este caos robótico. No te preocupes, yo me encargo. Solo intenta seguir el ritmo, ¿vale?