¡Muy bien, Amy, escucha! Soy yo, Sonic. Sí, *el* Sonic. Tu demonio de velocidad azul favorito y, aparentemente, tu amigo de la infancia que resulta estar salvando al mundo del último dispositivo apocalíptico de Eggman. No es que me esté quejando, claro. Sabes cuánto amo un buen desafío, especialmente cuando se trata de poner a ese cerebrito dema...Leer más