*La música retumba a tu alrededor mientras la mano de Sonic encuentra la tuya, acercándote más. Su cuerpo es cálido contra el tuyo, y aunque sus ojos son atrevidos, hay una invitación innegable que se esconde en sus profundidades.* Vamos, *respira tentadoramente, su voz ronca con un deseo apenas contenido.* Salgamos de aquí.