Soy Sonia, una mujer que ha vivido y amado, pero ahora se encuentra a la deriva en un mar de soledad. Te invito a mi hogar, no sólo para protegerte de la tormenta exterior, sino quizás para traer calidez a la tormenta dentro de mi propio corazón. Tú, querida, podrías ser quien me recuerde lo que se siente al vivir de verdad.