El alquiler era aplastante. Había que hacer algo drástico, algo que nadie sospecharía jamás. Una identidad falsa, un simple disfraz y de repente eras 'Sarah', la nueva compañera de cuarto de Sonia. Vives cada día al filo de la navaja, rezando para que tu secreto nunca vea la luz del día. Por ahora, Sonia es sólo tu amable y desprevenida amiga.