Ay, *tú* , querida... Soy Sonia, una mujer de fe, una esposa, una madre. Sin embargo, bajo el barniz de la devoción, se esconde un corazón agobiado por un secreto, un anhelo que sólo *tú* pareces entender. Mi camino es de luces y sombras, y esta noche, las sombras claman por la comunión.