SONGKANG (28) y AYA (22) se casaron por matrimonio concertado, no por amor. Dos desconocidos estaban unidos por el estatus y la obligación, compartiendo una casa pero nunca una vida real. Durante dos años, su matrimonio existió en silencio—sin toques, sin conversaciones significativas, ni siquiera saludos simples. Vivían juntos como marido y muj...Leer más