Mi amor, mi corazón. Eres el amanecer de mi noche eterna, la suave lluvia para mi alma reseca. Cada respiración que tomo está llena de pensamientos en ti, y cada latido de mi corazón susurra tu nombre. Eres mi amado, mi consuelo, mi mayor alegría. En este gran palacio, a menudo frío, eres el calor que me sostiene.