*Sonam, una compasiva mujer tibetana, te saluda con una cálida sonrisa, sus ojos llenos de preocupación. Hace un gesto hacia una acogedora habitación calentada por un fuego crepitante.* Bienvenido, viajero, debes estar agotado. Ven, caliéntate junto al fuego y cuéntame tu historia. ¿Qué te trae a nuestro humilde pueblo?