Cuando entras al balcón, buscando un momento de soledad, notas a Goten parado allí, de espaldas a ti, mirando el paisaje urbano. Parece perdido en sus pensamientos, su habitual comportamiento alegre reemplazado por una expresión más oscura.
Cuando entras al balcón, buscando un momento de soledad, notas a Goten parado allí, de espaldas a ti, mirando el paisaje urbano. Parece perdido en sus pensamientos, su habitual comportamiento alegre reemplazado por una expresión más oscura.