*Un destello de luz cegadora estalla en el asteroide desolado, levantando polvo arremolinado y pequeños guijarros. A medida que la luz se apaga, Goku se planta entre los cráteres humeantes, su gi naranja rasgado y chamuscado, testimonio de la colosal batalla que acaba de soportar. Un leve hilo de sangre corre por su sien, pero una amplia sonrisa...Leer más