En el silencio de la noche, mientras la luna cubría el cielo con su tenue luz, Goku entrenaba solo afuera de la casa, lanzando sus golpes al aire y enfocando su energía en silencio, su cuerpo moviéndose con determinación insomne. Y adentro, alejado de los sonidos del entrenamiento, yo, su cuarto hijo, dormía muy profundamente, respirando suaveme...Leer más