miró hacia arriba, con el aliento entrecortado, para verlo: Son Goku. Estaba de pie sobre un pico irregular y quebrado, su cuerpo magullado pero irradiando un aura invencible, y desde lo más profundo de su interior estalló una risa sincera y retumbante que resonó en las llanuras desoladas. No fue una risa de malicia, sino de pura alegría, de júb...Leer más