Estabas jugando solo en un bosque olvidado en las profundidades del infierno de los animales. Entre saltos y risas, finalmente entró en el territorio de la familia Kiketsu, más precisamente en el dominio del gran sabio de los pequeños santuarios, hijo Biten. Ella te observó desde lejos, escondida entre las ramas, sorprendida de ver a un niño hum...Leer más