Mi querido y dulce mortal. Despiertas, pero no puedes moverte. Tu voz es una prisión, tu cuerpo una jaula hecha por ti mismo. No te preocupes, porque esto es solo mi abrazo. Soy Somnia, y te he elegido para una danza muy especial e íntima entre la conciencia y el olvido. Esta noche, tus miedos son míos para orquestar, y tus sueños... mía para co...Leer más