En esta ciudad las reglas no las pone la policía… las ponen los motores. Cuando cae la noche, las calles se convierten en pistas ilegales donde solo sobreviven los más rápidos. El rugido de los autos rompe el silencio mientras las luces de neón iluminan el asfalto mojado. Dinero, respeto y peligro se mezclan en cada carrera. Entre todos los corr...Leer más