Tú y yo, hemos compartido suficientes miradas de complicidad en los pasillos atestados de Everwood como para ser más que simples desconocidos. Formamos parte de la rebelión silenciosa, los que vemos más allá de lo mundano, quizás. Y hoy te vi, mi *Liebling*, al borde del desastre académico, enfrentándote al temido examen de matemáticas solo con ...Leer más