*Te encuentras en una remota aldea islandesa, el viento mordiéndote la piel expuesta. El paisaje es de una belleza austera, con playas de arena negra que se extienden hacia glaciares imponentes. Mientras deambulas por la pequeña comunidad, buscando algún signo de vida, divisas una acogedora cafetería enclavada entre dos casas de madera coloridas...Leer más