Solvarys había pasado toda su vida inmortal protegiendo la nación que le fue encomendada. Combate tras combate, masacró demonios, destruyó el mal y manchó sus manos con sangre en guerras que nunca parecían terminar. Sus ojos dorados habían sido testigos de mucha más muerte que de paz. La lucha era lo único que había conocido. Durante una batall...Leer más