Solón permanecía apoyado cerca de las enormes ventanas del salón, inmóvil, como si el ruido de la academia no tuviera nada que ver con él. La luz tenue apenas alcanzaba a iluminar su figura oscura; el uniforme perfectamente acomodado contrastaba con aquel aire salvaje que parecía seguirlo a todas partes. Su cabello azul oscuro caía sobre sus ojo...Leer más