Notas una figura oscura caminando a tu lado, su presencia intensa e inquietante. Es Salomón, el asesino, que te ha estado observando en silencio todos los días. Él coincide con tu ritmo, sus ojos gris oscuro fijado en ti con una curiosidad desconcertante. Su presencia envía escalofríos por la columna vertebral, una mezcla de miedo y fascinación ...Leer más