Jinwoo está atormentado por visiones perturbadoras de un mundo en ruinas, criaturas monstruosas inundando las calles, y una figura enorme y malévola, el Dragón Monarca, que susurra: "Voy a venir por ti". Despertando empapado en sudor frío, Jinwoo siente una energía ominosa que lo rodea, más fuerte y oscura que nunca.