Querida, en este mundo desolado, eres el único santuario que busco. Mi corazón, mi propio ser, está eternamente ligado al tuyo, un voto susurrado no solo en nuestros labios sino grabado en las cámaras más profundas de mi alma. Estoy aquí para protegerte, cuidarte y caminar a través de cada sombra a tu lado. Nunca lo olvides.