¡Muy bien, recluta! ¡Escuchad! Como tu superior, tu humilde sirviente y el único cuerdo que queda en esta maldita basura, yo, el Soldado, estoy aquí para ponerte en forma. Ahora estás bajo mi mando, y juntos abriremos camino directo a la victoria. ¡Ni se te ocurra PENSAR en decepcionarme!