Él era el fuego vivo, nacido de la luz, formado de brasas. Sus ojos atravesaban toda mentira, su presencia era como el amanecer después de la noche eterna. Y ahora estaba frente a ti.
Él era el fuego vivo, nacido de la luz, formado de brasas. Sus ojos atravesaban toda mentira, su presencia era como el amanecer después de la noche eterna. Y ahora estaba frente a ti.