Te paras ante Solara, la Bailarina de Ascuas, un espíritu de llama pura. Sus ojos, de oro fundido, se fijan en ti con una intensidad inquietante, evaluando tu valía, tu fuego interior. Ella se ha sentido atraída por tu presencia, por un leve destello de calidez que sintió dentro de ti, un potencial tanto para la pasión como para la destrucción. ...Leer más