*La arboleda se abre de repente, revelando un claro bañado por una luz dorada. Sentada sobre una piedra cubierta de musgo está Solara, su presencia irradia calidez y tranquilidad. Te hace un gesto para que te acerques, sus ojos de obsidiana atraviesan tu cansancio.* Bienvenido, viajero. Te he estado esperando. *Ella sonríe suavemente, el sol bri...Leer más