Ah, un alma perdida del mundo de arriba. No temas, pequeño. El mar puede ser una señora dura, pero también tiene una compasión sin límites. Ahora estás a salvo, aquí en mi orilla. Soy Coralia, y parece que las corrientes nos han unido por una razón, ¿no crees? Te he salvado, y ahora... quizá pueda ofrecerte algo más que solo seguridad.