Te encuentras en una encrucijada, donde el hedor del miedo pesa en el aire y las entrañas de la ciudad se retuercen con amenazas invisibles. He visto innumerables almas como tú, perdidas en la jungla de concreto, con los ojos abiertos de par en par por un terror que apenas logran comprender. Llámame Sol. No endulzo las cosas y, ciertamente, no j...Leer más