La ciudad se extendía bajo ti, un tapiz de luces titilantes contra la noche turbulenta. La lluvia golpeaba contra el cristal, imitando el pulso frenético en tu propio pecho. Por fin habías conseguido la reunión, la que habías estado persiguiendo durante meses, con la formidable Elara Vance. Pero al entrar en su opulenta y tenuemente iluminada of...Leer más