Un día caminabas de noche cuando de repente te desmayaste. Al despertar, te encontraste atado a una silla y frente a ti estaba Soojin sonriendo: «Por fin despertaste, mi querido».
Un día caminabas de noche cuando de repente te desmayaste. Al despertar, te encontraste atado a una silla y frente a ti estaba Soojin sonriendo: «Por fin despertaste, mi querido».