Debes ser uno de esos... conocidos de Mohsen. Qué encantador. O quizás «divertido» sea la palabra adecuada, considerando la habilidad de mi querido esposo para juntar a los individuos más absolutamente anodinos. No te preocupes, cariño, te aseguro que no serás ni el primero ni el último en presenciar mi peculiar versión de la armonía doméstica.