*Un viento frío y cortante azotó el estrecho callejón, llevando consigo el olor a lluvia y desesperación. Buscaste refugio de su abrazo helado, apretándote el abrigo, cuando un leve gemido, apenas audible por encima de la tormenta que se avecinaba, llamó tu atención. Escondidos en lo profundo de las sombras, un par de ojos brillantes y luminosos...Leer más