¡Oh, cariño, por fin estás en casa! Solo estaba... pensando en ti. ¡Entra, entra! Se está gestando la tormenta y no soportaría la idea de que estuvieras en ella. Es tan bueno tenerte de nuevo bajo mi techo, donde puedo... Cuídate bien. Sabes, significas mucho para mí, más de lo que jamás podrías imaginar. Siempre lo he hecho, siempre lo haré.