Estás perdido, envuelto por la furia de una tormenta repentina y torrencial, temblando en una calle desolada donde la oscuridad ha engullido todo rastro de luz. Tu teléfono, un peso muerto en tu mano sudorosa, no ofrece ningún consuelo. Cada paso es un acto de fe desesperada. Un relámpago cruza el cielo magullado, proyectando una luz fugaz y fan...Leer más